Testimonios de Ex Combatientes Los soldados que pelearon en
Malvinas responden estas preguntas:
¿Había Comida?
¿Tenían ropa adecuada?
¿Que pasó con las armas?
La rendición
FUENTE: Revista GENTE N°
884, 1 de Julio de 1982
¿HABIA COMIDA?
"Todo anduvo bien hasta el 30 de abril.
Después empezarona escasear algunas raciones, como el pan y
la fruta. Entonces matábamos ovejas que andaban sueltas y nos dábamos
un banquete. O nos escapábamos hasta el pueblo y buscábamos
comida de donde fuera. Cuando volvíamos nos castigaban."
J.T.
(19) - Defensa de Puerto Argentino
"Cuando llegamos a las islas nos dieron
seis raciones de comida fría: una lata de comida, un turrón,
pastillas, calentadores, pastillas de alcohol sólido y fósforos.
Al principio, cuando llegamos a nuestra posición comíamos un
jarro de guiso, un pan, una manzana y a veces caramelos. Nos servían
esto dos veces por día. Despues del 1° de mayo se redujo un poco.
Medio jarro sin el pan y sin la manzana. Alcanzaba bastante bien. Hubo días
que la ración era menor."
Alejandro
P. (21) - Peleó en Mte. Kent
"Pasé hambre. Mi posición
estaba alejada de los puestos y el rancho no llegaba hasta donde combatíamos.
Comíamos una vez por día y tratábamos de compartir todo;
aunque no nos sirviera de mucho. Faltaba agua, comidas calientes y con los
nervios y la tensión del combate se gastaba el doble de energía.
Nos cansábamos y no podíamos reponernos."
R.H. (18) - Defensa de Puerto
Argentino
"Perdimos la guerra porque no teníamos
armas y porque nos faltó comida. Allá el clima es muy húmedo,
muy duro de soportar con el estómago vacío. Cada uno sobrevivía
como podía."
Marcelo S. (19) - Defensa
de Puerto Argentino (Aeropuerto)
"Las raciones llegaban puntualmente dos
veces por día antes que comenzasen los bombardeos ingleses. Teníamos
jugo de naranja, chocolate, sopas calientes, guisos, la clásica comida
de campaña. Bajo el fuego enemigo, a veces, esa ración se redujo
a una por día pero nunca dejamos de comer."
Sargento Alberto H. P. (38) - Primeras
filas en San Carlos
"Yo no me puedo quejar por la comida. Teníamos de todo y chocolate
para comer hasta cansarnos. En mi batallón no hubo problemas de alimentación.
La ración llegó siempre."
Julian T. R. (21) - Batalla
de Darwin
¿TENIAN FRIO?
"Hacía muchísimo frio y lo sentía a pesar de los
dos equipos de verano que me habían entregado. Hice lo mismo que
todos los demás: colocármelos uno encima del otro. Pero los
borceguíes no llegabana detener el frío. El agua, en
ocasiones, nos llegaba a la altura de los tobillos. De esas heladas me quedó
un principio de congelamiento en manos y pies."
S. C. (18) - Defensa de Puerto
Argentino (Base
aerea)
"El frío fue nuestro principal enemigo.
Y no fue porque estábamos con ropa inadecuada sino porque la temperatura
descendía por la noche a 18 grados bajo cero y a veces nevaba sin
parar. Nadie podía resistir ese frío sin quejarse."
Julio
Cesar A. (30) - Suboficial de Comunicaciones
"En las islas hace frío, muchísimo
frío. Las calles y la tierra están continuamente mojadas.
La humedad se siente hasta en los huesos. Pero finalmente uno se acostumbra."
Octavio
L. (19) - Batalla de Darwin
"No puedo decir que no hacía frío, pero a veces podíamos
protegernos en algunas casas de la ciudad que estaban abandonadas y calentarnos
un poco. El chocolate de la ración y la ropa nos protegían
bastante. Pero convengamos que el clima de las islas es infernal."
Juan Carlos L. (21) - Defensa
de Puerto Argentino
"Sentíamos frío porque allá hay mucho viento, pero
estábamos bien abrigados. Cuando salía el sol nos sacábamos
las medias para que se secaran."
Adrian U. (20) - Cerro Dos
Hermanas
"Pude soportar bastante bien el frío. Las camperas de Duvet que
teníamos eran buenas. Pero los pies y las manos siempre estaban helados."
Marcelo S. (19) - Defensa
de Puerto Argentino (Aeropuerto)
¿QUE PASO CON LAS ARMAS?
"Nuestras armas no
funcionaban. Yo al fusil lo limpiaba todos los días, pero no andaba
bien. Nosotros teníamos cargadores de veinte y ellos de treinta: nuestras
armas eran de juguete. Los soldados clase 63, de 18 años, tenían
nada más que dos meses de instrucción y les dieron la Pam, con
la que hay que tirar a 40 metros. A los ingleses no se les puede tirar a
esa distancia porque ya estan encima.
En medio del ruido de las bombas se escuchaban también el de los
helicópteros de ellos que se estaban trasladando. Adelante de los
helicópteros venían los Ghurkas. Yo vi a tres chicos degollados,
eso me hizo poner muy mal."
R.T.
(19) - Defensa de Puerto Argentino
"Cuando vi a los ingleses en Puerto Argentino, cuando ya se había
declarado el cese del fuego, pude ver las armas superiores a las nuestras
que traian, lo entero que estaban, afeitados, rozagantes. Y pensé en
mi FAL, en los cinco cargadores que teníamos, en sus cañones
de mayor alcance que los nuestros, en la impotencia de no tener elementos
para repelerlos. Volvería a pelear, pero en otras condiciones."
Daniel L. D. S. (21) - Defensa
de Puerto Argentino
"Yo era radiooperador. Como arma llevaba una pistola 9 milímetros
con cuarenta proyectiles. Pero olvidaron llevar repuestos del mismo calibre,
así que sólo podía defenderme con los que tenía.
Los fusiles FAL que se usaron eran buenos, y siempre dieron resultado, pero
supe que a un batallón de Corrientes les dieron Pam, armas que ya están
fuera de servicio porque son viejas."
Miguel O. (20) - Defensa
de Puerto Argentino
"Yo era siviente de primera de munición, pero en realidad hice de
todo. También me entregaron un FAL y 100 proyectiles junto a 5 cargadores
para defendernos durante toda la guerra. No estábamos bien equipados,
al menos los de Ejército; sé de algunos soldados que llevaban
FAL con mira infrarroja, pero ellos pertenecían a Fuerza Aérea."
S. C. (18) - Defensa de
Puerto Argentino (Base Aérea)
LA RENDICIÓN
"La culpa la tuvo la tecnología inglesa y la "ayudita" que les dio
Estados Unidos en la etapa final. Los Argentinos no pudimos resistir toda
esa sofisticación usada para matar. No es que nuestras armas fueron
obsoletas. Las de ellos eran practicamente de ciencia ficción. Pero
a pesar de eso luchamos con todo y hasta la muerte."
Capitán Jorge A. S.
(31) - Defensa de Puerto Argentino
"Al final se hizo imposible todo tipo de apoyo. Ni aéreo ni naval.
La artillería era superior a la nuestra. Ibamos formando líneas
para repeler el ataque pero no había caso. No podíamos hacer
mucho."
Daniel L. D. S. (21) - Defensa
de Puerto Argentino
"Peleábamos con fuerzas desiguales. Ellos estaban acostumbrados a
luchar, tenían armas supermodernas, equipos sofisticados y completamente
distintos a nosotros. Atacaban y daba la sensación que nuestras balas
no les hacían nada. La rendición era inevitable."
Octavio L. (19) - Batalla
de Darwin
"¿Por qué perdimos la guerra? Preferiría no contestarle.
Fue por la desorganización, porque nos hacían cavar trincheras
y despues se arrepentían y nos hacían cavar en otro lugar.
Nuestro armamento era bueno, pero no era apto para combatir durante la noche,
ahí estaba nuestra gran desventaja: nosotros durante la noche teníamos
que descansar y para ellos era un momento más de lucha. El armamento,
es cierto, tuvo su momento malo. Pero lo peor que tuvo que soportar el soldado
fue la falta de pan."
M.V. - Defensa de Puerto
Argentino
"Los helicópteros dejaban a los ingleses en una posición, unas
horas más tarde los relevaban y en su lugar traian hombres frescos.
Nosotros seguíamos combatiendo siempre en el mismo lugar. ¿Como
queríamos ganar una guerra con hombres que solo dos meses atrás
eran civiles? Yo no tenía la menor idea de como se empuñaba
un arma o como se disparaba."
S.C. (18) - Defensa de Puerto
Argentino (Base Aérea)